N.º 01 · Cancún
Casino Codere Paseo Cancún
La sala de Codere en Plaza Paseo, con apuestas deportivas de la marca.
SM393.8 / 5 · 418 reseñas
Quintana Roo · Verificado el 10 de septiembre de 2026
Operador · Codere
Codere es la única cadena con más de una sala en Quintana Roo: tiene cuatro, y dos de ellas están en Cancún. Son Casino Codere Paseo Cancún, el Casino By Yak del segundo piso de Plaza Las Américas, Jackpot en Playa del Carmen y Casino Yak en Chetumal. La cadena publica en el pie de página de su propio sitio seis números de permiso de la SEGOB a la vez, sin decir cuál cubre cada local, y esa mezcla es el rasgo que la distingue del resto de los operadores del estado.
Verificado el · 12 min de lectura · Consulta principal: «codere cancun»
Entre las cuatro suman 1 120 reseñas en Google y ninguna llega al 4.0. Es una red de salas medianas de plaza comercial y carretera, no de establecimientos de destino: las tres primeras están dentro de un centro comercial o pegadas a uno.
| Sala | Dónde | Horario | |
|---|---|---|---|
| Casino Codere Paseo Cancún | Plaza Paseo, Av. Andrés Quintana Roo SM 39, local SA-2 | 3.8 con 418 reseñas | El establecimiento no publica su horario |
| Casino By Yak (Royal Yak) Cancún | Av. Tulum Sur 260-A4A, segundo piso de Plaza Las Américas | 3.8 con 275 reseñas | Google da 10:00 a 01:00; el propio casino anunció 11:00 a 02:00 |
| Jackpot Casino Playa del Carmen | Carretera Tulum–Cancún, zona sur, junto a Centro Maya | 3.7 con 126 reseñas | El establecimiento no publica su horario |
| Casino Yak Chetumal | Av. Insurgentes km 5.25, colonia Emancipación | 3.8 con 301 reseñas | De 10:00 a 03:00, los siete días |
N.º 01 · Cancún
La sala de Codere en Plaza Paseo, con apuestas deportivas de la marca.
SM393.8 / 5 · 418 reseñas
N.º 02 · Cancún
Reabrió como Casino By Yak en el segundo piso de Plaza Las Américas: la demanda de búsqueda creció diez veces en nueve meses.
SM73.8 / 5 · 275 reseñas
N.º 03 · Playa del Carmen
La sala de Codere sobre la carretera federal, a la salida hacia Cancún.
Carretera Tulum-Cancún3.7 / 5 · 126 reseñas
N.º 04 · Chetumal
Una de las dos salas de la capital del estado, en el extremo sur de Quintana Roo.
Centro3.8 / 5 · 301 reseñas
Las cuatro salas de la cadena en el estado, con dirección, teléfono y reseñas.
Ningún otro operador de Quintana Roo publica tantos números de golpe. El pie de página de salas.codere.mx dice, textualmente:
SÓLO PARA MAYORES DE 18 AÑOS. Administradora Mexicana de Hipódromo — Permiso SEGOB DGG/SP/450/97. Libros Foráneos S.A. de C.V. — Permiso SEGOB: 2768. Recreativos Marina — DGAJS/P-01/2012. Operadora Cantabria — 6752, 7890, 7904 y 8017. Promojuegos de México — DGAJS/SCEVF/P-04/2005. Operadora de Espectáculos Deportivos — 000006.
Pie de página de salas.codere.mx, consultado el 10 de septiembre de 2026
Es decir: Codere no es permisionaria de sí misma, sino que opera al amparo de permisos de seis empresas distintas. Cuál de esos seis cubre las salas de Cancún no se publica, y aquí no lo vamos a deducir: el listado de establecimientos de la Dirección General de Juegos y Sorteos, que sería la única forma de comprobarlo, lleva meses mostrando un aviso de actualización. Cómo funciona esa maquinaria está en la página del reparto de permisos del estado.
Compara con los vecinos: Palace Bingo publica un solo número con fecha de expedición, y Jubilee publica uno, el 4117. Codere publica seis y ninguno atado a una dirección. No es una irregularidad —la cadena tiene salas en media república y cada una viene de una adquisición distinta—, pero sí explica por qué de esta red no se puede escribir «la sala de Plaza Paseo opera con el permiso número tal».
En el archivo de páginas web autorizadas de la DGJS, edición de agosto de 2026, el renglón 51 dice: permisionaria Libros Foráneos, S.A. de C.V., operadora «No aplica», página codere.mx, estatus Operando. Y «Libros Foráneos» es exactamente una de las seis empresas del pie de página de las salas, la del permiso 2768.
Ese cruce es raro y vale la pena señalarlo: el nombre que respalda el sitio en línea aparece también entre los permisos que amparan las salas físicas. Son dos documentos independientes —un PDF de la Secretaría de Gobernación y el pie de página de la empresa— que coinciden en una misma razón social.
De la aplicación sí se puede verificar el resto: 4.8 de calificación con 7 950 reseñas y más de un millón de descargas, clasificación 18+, y una lista de métodos de pago que enumera Visa, Mastercard, AMEX, Oxxo, SPEI, Paynet y transferencia. Del sitio codere.mx no podemos decir más porque se dibuja entero en el navegador: sus páginas internas devuelven la misma cáscara y no se dejan leer.
Yak es la marca con la que Codere rotula parte de sus salas, y en Quintana Roo aparece dos veces: el Casino By Yak de Plaza Las Américas, en Cancún, y el Casino Yak de Chetumal. También vive dentro del producto en línea del grupo: la descripción de la aplicación menciona que el juego de la semana puede estar «en Casino Codere, YAK o Casino en Vivo».
La sala de Cancún es la novedad reciente del grupo en el estado. Reabrió tras una remodelación no más tarde del 27 de febrero de 2026 —esa es la fecha de la primera nota que la documenta; el día exacto de apertura no lo publica nadie—, y la demanda de búsqueda de su nombre creció diez veces en nueve meses. Lo que la propia sala anunció después del arreglo: área de bingo tradicional renovada, hasta 180 máquinas de Zitro, IGT y EGT, dos zonas deportivas, un salón de eventos para 200 personas y separación entre fumadores y no fumadores.
Un detalle que no tiene ninguna otra sala de la ciudad: el bingo de cartón. Tres fuentes distintas —dos reseñas y una nota local— coinciden en que es el único lugar de Cancún donde todavía se juega con cartones de papel, los fines de semana. El resto de las salas con bingo lo tienen electrónico; la lista está en las salas con bingo.
Codere es el único operador del estado con un programa de lealtad cuyas reglas están publicadas. Se llama Club de Lealtad Codere, se da de alta en cualquiera de sus salas presentando una identificación vigente y llenando una solicitud, y tiene cuatro niveles: Classic, Gold, Platinum y Black.
Es un esquema de consumo, no un cambio en el juego: los puntos no modifican nada de lo que hace una máquina. Enfrente, el otro programa del estado es The One Rewards, del grupo del Jubilee; las demás salas de Quintana Roo no tienen ninguno.
Codere escribe la cifra con todas sus letras —«SÓLO PARA MAYORES DE 18 AÑOS»— en el pie de página de sus salas, y eso es útil porque el Reglamento federal no la escribe: su artículo 5 habla de «menores de edad», y en México la mayoría de edad se alcanza a los 18. Los 21 años que circulan en guías de viaje vienen de una reforma que nunca se aprobó; el asunto completo está en edad e identificación.
De todas las salas del estado, la de Chetumal es la única de la que existe testimonio de un rechazo real en la puerta: una reseña de 2019 celebra que «no dejan pasar a menores… hay cada niño que parece adulto y dice que olvidó su credencial y no los dejan pasar». En Codere Paseo, en cambio, la queja recurrente es el trámite: hay que capturar datos en una máquina y entregar el ticket a la caja antes de jugar.
Ninguna de las cuatro salas publica código de vestimenta. Tampoco hay bebidas de cortesía: las reseñas de Codere Paseo y de Yak Chetumal coinciden en que todo lo que se consume se paga.
En las salas de Codere se juega con tarjeta de la casa y saldo cargado en caja. No existe modo demo en el piso: no hay forma de ver cómo se comporta un juego antes de meter dinero, y el Reglamento cierra la otra salida al prohibir en su artículo 11 que un permisionario dé crédito al jugador. Además, por el artículo 10, todas las operaciones van en pesos: los dólares se cambian antes de entrar, no adentro.
La cadena sí tiene, en cambio, algo que ninguna otra del estado publica con ese nombre: en el mapa de su sitio existen páginas de depósito y de cobro «online y local», es decir, saldo que se mueve entre la caja de la sala y la cuenta en línea en las dos direcciones. Su contenido no se deja leer por medios automáticos y no lo vamos a parafrasear. La comparación entre las dos formas de jugar está en sala contra sitio en línea.
Los temas se repiten de una sala a otra: máquinas, diversión, humo y dinero. En Codere Paseo la palabra que más sorprende es «outlet» —los visitantes ubican la sala en el centro comercial de al lado, no en el que dice su nombre—, y la comparación con la sala vecina está en Codere Paseo frente a Broadway. En Jackpot, la queja concreta es que las mesas de blackjack y ruleta existen pero están cerradas. En Chetumal, que las máquinas son viejas. En Casino By Yak, después de la remodelación, el elogio más repetido es la zona de apuestas deportivas.
Dos: Casino Codere Paseo Cancún, en Plaza Paseo sobre la avenida Andrés Quintana Roo, y el Casino By Yak, en el segundo piso de Plaza Las Américas. En el resto del estado la cadena tiene otros dos, Jackpot en Playa del Carmen y Casino Yak en Chetumal.
En el estado la red creció: su sala de Plaza Las Américas reabrió como Casino By Yak tras una remodelación, no más tarde del 27 de febrero de 2026, con área de bingo renovada, dos zonas deportivas y un salón de eventos. Las otras tres siguen abiertas, aunque dos de ellas no publican horario.
Sí. Yak es una de las marcas con las que Codere rotula sus salas, y el nombre aparece también dentro de su producto en línea. La ficha de Google del casino de Plaza Las Américas se llama Royal Yak Casino y el letrero actual dice Casino By Yak; el sitio que aparece en la ficha es el de Codere.
Con seis, y la empresa no dice cuál corresponde a cada sala. En el pie de página de su sitio publica DGG/SP/450/97, 2768, DGAJS/P-01/2012, los números 6752, 7890, 7904 y 8017, DGAJS/SCEVF/P-04/2005 y 000006, cada uno a nombre de una permisionaria distinta. Su aplicación en línea publica un conjunto diferente.
No se publica. La ficha de Google no muestra horario y la página del casino en Facebook llegó a anunciar de 10:00 a 00:30. La sala opera —su ficha está reclamada y la calificación sigue moviéndose—, pero el horario hay que confirmarlo por teléfono antes de ir.
Sí: es un programa de red, se da de alta en cualquiera de sus salas con una identificación vigente y tiene cuatro niveles, de Classic a Black. Los puntos se cambian por juego, por alimentos o por efectivo, a razón de 10 puntos por peso de juego. No cambia nada en las máquinas.