El permiso, por dentro
Cómo funciona un permiso de la SEGOB: uno por establecimiento, intransferible, de 1 a 15 años
En México el permiso para operar un casino lo otorga únicamente la Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, y viene con tres candados: ampara un solo establecimiento, dura de uno a quince años y no se puede vender, ceder ni dar en garantía. De esos tres candados salen casi todas las respuestas sobre por qué el mapa de salas de Cancún no cambia, por qué un hotel no puede añadir un casino a su oferta y por qué las marcas cambian de nombre sin que se mueva ningún papel. Verificado el 10 de septiembre de 2026.
Verificado el · 12 min de lectura · Consulta principal: «permisos segob casinos»
Quién autoriza, y por qué no el estado ni el municipio
La ley de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, del 31 de diciembre de 1947. Tiene diecisiete artículos y su primera línea prohíbe los juegos de azar y con apuestas en todo el país: lo demás son excepciones. Su artículo 3 concentra la regulación, autorización, control y vigilancia en el Ejecutivo federal por conducto de la Secretaría de Gobernación, y el 4 impide que ningún establecimiento con apuestas funcione sin permiso.
Esa ley no se ha reformado nunca: su ficha de proceso legislativo tiene una sola línea, «sin reforma». Lo que sí se ha movido cuatro veces es su reglamento, de 2004, con reformas en 2012, 2013 y 2023. Cuando alguien dice «cambió la ley de casinos», casi siempre habla del reglamento.
Quien tramita y resuelve es la Dirección General de Juegos y Sorteos, en Versalles 49, piso 2, colonia Juárez, Ciudad de México. Ni el gobierno del estado ni el ayuntamiento pueden otorgar un permiso de casino: lo suyo son la licencia del local, Protección Civil y los impuestos locales. Quién puede cerrar qué está en quién vigila los casinos y dónde se reclama.
Cuatro tipos de permiso, y sólo uno es de casino
| Fracción del artículo 20 | Qué ampara | A quién se otorga |
|---|---|---|
| I | Cruce de apuestas en hipódromos, galgódromos y frontones, y la instalación de centros de apuestas remotas y salas de sorteos de números o símbolos: la figura del casino | Sólo a sociedades mercantiles mexicanas |
| II | Ferias | Personas morales mexicanas |
| III | Carreras de caballos y peleas de gallos temporales | Personas físicas y morales |
| IV | Sorteos | Personas físicas y morales |
La primera consecuencia es de nacionalidad: un operador extranjero no puede tener un permiso mexicano a su nombre. Entra al mercado a través de una permisionaria mexicana, casi siempre como «operadora», y así aparece en el registro de páginas de apuestas en línea.
Candado uno: un permiso, un establecimiento
Los permisos… deben otorgarse únicamente con relación a un evento o establecimiento. Por ningún motivo podrán operar diversos establecimientos bajo un mismo permiso. Los cambios de ubicación de algún establecimiento requieren un nuevo permiso.
Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 20
El primer párrafo se agregó en 2012 y el de la mudanza en 2023. Antes, un solo permiso amparaba una red entera, y por eso el conteo oficial registra 73 permisos y 396 casinos abiertos: los números viejos cubren varios locales cada uno. Codere lo enseña al publicar seis permisos para toda su cadena, sin decir cuál corresponde a cada sala.
Lo que sí es firme desde 2023: mover una sala de dirección obliga a tramitar un permiso nuevo. No es actualizar un domicilio en un formulario, es empezar otra vez.
Candado dos: de uno a quince años, con techo en 2038
- La vigencia de un permiso de la fracción I va de un año como mínimo a quince como máximo, y puede prorrogarse por periodos de hasta quince años si la permisionaria cumplió con todas sus obligaciones.
- Hasta el 23 de octubre de 2013 el máximo era de veinticinco años. Por eso siguen vivos permisos antiguos: el de Palace Bingo se expidió el 7 de febrero de 2006, en plena época de los veinticinco.
- El decreto del 16 de noviembre de 2023 cerró la puerta: no se otorgan permisos nuevos para las actividades que quedaron fuera del reglamento, y los vigentes que excedan el plazo del artículo 33 se entienden por quince años improrrogables contados desde la publicación. Traducido a fecha: el horizonte legal de las salas con máquinas es el 16 de noviembre de 2038, y está en el transitorio segundo del decreto.
Ese mismo decreto derogó la figura que había permitido las máquinas desde 2013 y añadió que no pueden interpretarse como sorteos los juegos de apuesta con naipes, dados, ruletas ni máquinas tragamonedas. Lo que no hizo fue cerrar salas en funciones: les puso fecha. Quien diga que en 2025 o 2026 «prohibieron las máquinas» repite una noticia de 2023.
Candado tres: intransferible
Los permisos son intransferibles y no podrán ser objeto de gravamen, cesión, enajenación, o comercialización alguna.
Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, artículo 31, citado en mayúsculas por la propia Dirección General de Juegos y Sorteos
Es el candado con más consecuencias en la calle y el que menos se explica. Un permiso no es un activo: no se vende, no se hipoteca, no se hereda entre empresas. Cuando se revoca no pasa a otro dueño, desaparece.
De ahí que los cambios de marca funcionen al revés de como parecen. Cuando el Dubai Palace del Centro pasó a llamarse Jubilee, cambió el rótulo, no el papel. Y al revés: comprar el edificio de una sala cerrada no compra su permiso.
Qué hay que entregar para pedir uno
La solicitud, en los artículos 21 y 22, no se parece a un trámite municipal: actas constitutivas, situación patrimonial de accionistas y beneficiarios finales de los últimos cinco años, reportes de crédito y estados financieros auditados. Y desde 2023, dos documentos que cambian el juego:
- Un estudio que justifique la ubicación geográfica y la viabilidad financiera de los primeros diez años (artículo 22, fracción VI). Ya no basta con querer abrir donde hay gente.
- La opinión favorable de la entidad federativa, el ayuntamiento o la alcaldía que corresponda (fracción IX). El municipio no otorga el permiso, pero desde 2023 puede impedirlo.
- El reglamento interno del establecimiento (fracción XVI), aprobado por la Secretaría: es la base legal de todas las reglas de la casa, desde el acceso hasta el vestuario. Y un plan de divulgación (fracción XV), al que se ajusta lo que el establecimiento difunde, con el número de permiso, el aviso de prohibición a menores y la invitación a jugar con moderación.
Por qué esto explica que no aparezcan casinos nuevos en los resorts
Junta los tres candados y el resultado es una puerta cerrada, no una decisión comercial de los hoteles. Un resort de la Zona Hotelera que quisiera abrir un casino en su lobby necesitaría un permiso: no puede comprárselo a nadie, porque son intransferibles; no puede usar el de otra sala, porque cada permiso ampara un domicilio; y no puede pedir uno nuevo, porque desde noviembre de 2023 no se otorgan.
Por eso las dos únicas salas del estado dentro de complejos hoteleros son excepciones con historia propia, y por eso en los resorts de Cancún no hay casino. De Casino del Mar, que abrió en diciembre de 2025 en el Royalton Riviera Cancún, no podemos documentar bajo qué permiso opera: el complejo no publica número y no hay lista pública de establecimientos.
Los números de permiso que sí están publicados
El reglamento obliga a incluir el número de permiso en la publicidad, y ahí es donde se leen. Esto es lo verificado en Quintana Roo, con lo que falta marcado como falta.
| Sala o marca | Número publicado | Dónde se lee |
|---|---|---|
| Palace Bingo & Sport Bets Cancún | DGAJS/SCEVF/P-01/2006, expedido el 7 de febrero de 2006, a nombre de El Palacio de los Números | Pie de la página de Cancún del propio operador y sus términos y condiciones |
| Jubilee Casino Cancún | Permiso SEGOB 4117 | Pie del sitio de la cadena Jubilee; en la relación oficial de permisionarias ese número figura a nombre de Atracciones y Emociones Vallarta |
| Codere, para toda su red | DGG/SP/450/97; 2768; DGAJS/P-01/2012; 6752, 7890, 7904 y 8017; DGAJS/SCEVF/P-04/2005; 000006 | Pie del sitio de salas de Codere. Cuál de los seis cubre Cancún, no está publicado |
| Casino Mayan Gold, Chetumal | DGAJS/SCEVF-P-08/2005, atribuido al operador OJCP | Sitio del operador; sin contraste con un documento de la Secretaría |
| Winpot, para su plataforma en línea | DGJS/DGAFJ/DCRCA/P-08/2014, de Pur Umazal Tov | Pie de winpot.mx, coincidente con el registro de páginas autorizadas |
| Casino Macao | No publica número: sólo la frase «licenciado por la SEGOB» | Su propio sitio |
| Casino Broadway, Riviera Grand, The Golden Lion, Queen | No se publica | — |
Falta un nombre en esa tabla y merece su propia línea: en la relación oficial de permisionarias aparece Espectáculos Deportivos de Cancún, S.A. de C.V., con el permiso 1327, y a qué establecimiento corresponde no está confirmado. Lo desarmamos en la página de esa permisionaria.
Qué obliga al permisionario mientras el permiso vive
- Informes trimestrales y anuales auditados, reporte mensual de ingresos y del pago de participaciones, y copia anual de las pólizas de seguro del equipo y de responsabilidad civil.
- Avisar a la autoridad de cualquier indicio de delincuencia organizada o lavado y notificar los cambios en el accionariado.
- Verificar a quien entra a las áreas de juego, para que nadie esté en los supuestos del artículo 5: de ahí salen el control de la puerta y el documento que te piden al entrar.
- No otorgar crédito a los apostadores y operar sólo en moneda nacional.
Cómo se pierde un permiso
Las sanciones van de la multa al arresto, la suspensión de funciones, la revocación y la clausura. El reglamento reserva una lista específica para lo que sí cuesta el permiso: incumplir las condiciones con que se otorgó, faltar a las obligaciones del artículo 29, haber dado información falsa al solicitarlo, que un accionista o beneficiario sea condenado por delitos patrimoniales dolosos, fiscales, delincuencia organizada o lavado, ceder o gravar el permiso, no abrir en el plazo comprometido, parar la operación sin justificación dos veces en doce meses o dejar de pagar las participaciones.
La prescripción es de cinco años. Y por debajo está el artículo 8 de la ley: un local sin permiso se clausura, sin más trámite. La única revocación federal documentada en el estado está contada en la página sobre salas suspendidas por la SEGOB.
El mismo permiso cubre la puerta y la pantalla
Una última consecuencia, la que menos se conoce: el juego en línea no tiene permiso propio en México. Vive dentro de esa misma fracción I, en la figura del «centro de apuestas remotas», amarrado a una permisionaria con presencia física. Por eso cada sitio con permiso se puede rastrear hasta una empresa mexicana y un número, y por eso la lista de dominios autorizados es verificable renglón por renglón: la revisamos entera en los sitios en línea autorizados por la DGJS. Y por eso el catálogo de un sitio con permiso abre en modo gratuito antes de depositar, mientras que en la sala la máquina sólo gira con la tarjeta de la casa cargada en caja.
Preguntas frecuentes
¿Quién otorga los permisos de casino en México?
La Secretaría de Gobernación, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, con domicilio en Versalles 49, colonia Juárez, Ciudad de México. La regulación, autorización, control y vigilancia del juego con apuestas son competencia exclusiva del Ejecutivo federal: ni el gobierno de Quintana Roo ni el ayuntamiento pueden expedir uno.
¿Cuánto dura un permiso de casino?
De uno a quince años, con prórrogas de hasta quince más si la permisionaria cumplió sus obligaciones. Antes del 23 de octubre de 2013 el máximo era de veinticinco años, y por eso siguen vivos permisos de aquella época. El decreto del 16 de noviembre de 2023 fijó además un techo de quince años improrrogables desde su publicación.
¿Se puede comprar o traspasar un permiso de casino?
No. El artículo 31 del reglamento dice que los permisos son intransferibles y no pueden ser objeto de gravamen, cesión, enajenación ni comercialización alguna. Si un permiso se revoca no pasa a otro titular: desaparece. Comprar el local de una sala cerrada no da derecho a operar en él.
¿Un hotel de Cancún puede abrir un casino adentro?
Con las reglas vigentes, no. Necesitaría un permiso propio: no puede comprarlo, porque son intransferibles; no puede usar el de otra sala, porque cada permiso ampara un solo domicilio; y no puede solicitar uno nuevo de este tipo, porque desde el decreto del 16 de noviembre de 2023 ya no se otorgan.
¿Cómo sé el número de permiso de una sala de Cancún?
En el pie de página del sitio del operador, donde el reglamento obliga a publicarlo. Palace Bingo publica el DGAJS/SCEVF/P-01/2006, de febrero de 2006; Jubilee imprime el permiso 4117; Codere enlista seis números para toda su red sin decir cuál cubre Cancún, y Casino Macao no publica ninguno.